SEÑAS DE IDENTIDAD

Educación ecosocial

Vemos la educación desde una perspectiva ecosocial, donde la vida es el centro de la actividad escolar. Nuestra escuela está abierta al territorio que la acoge, siendo el contexto natural y social la fuente de conocimiento.

La comunidad educativa, la naturaleza y la cultura rural son espacios de creación y recreación de saberes. El aprendizaje parte de situaciones reales que le dan significado y se relaciona con la experiencia. Así, apostamos por aprendizajes profundos donde el arte, la ciencia y la literatura se interrelacionan para comprender el mundo desde la vivencia.

La creatividad es parte del día a día, permitiendo construir mentes flexibles y abiertas al cambio, capaces de responder a los desafíos futuros.

El contacto continuo con la naturaleza aporta beneficios para la salud física, mental y el aprendizaje de los niños y niñas, y fomenta relaciones de respeto y cuidado de ésta, al tomar consciencia de su importancia.

Naturalización del currículum

En Abellota tomamos como referencia el currículum de Aragón y lo adaptamos al contexto socio-cultural y natural del territorio donde vivimos. Las programaciones se organizan con las ciencias experimentales como eje transversal, y los centros de interés están íntimamente relacionados con la naturaleza y sus cambios estacionales.
Partimos de centros de interés y de lo que sabemos y queremos saber, para organizar los elementos curriculares. Así, los contenidos se convierten en aprendizajes útiles y relacionados con la vida cotidiana.
La naturaleza es la maestra y el aula.
Día a día, en Abellota, el entorno despierta nuestra curiosidad. A partir de ella cuestionamos el mundo y buscamos entenderlo. El contacto directo con la naturaleza nos permite aprender de ella. Este contacto nos plantea problemas prácticos que debemos resolver en la vida cotidiana.
Con estas observaciones, preguntas e hipótesis, desarrollamos la mente científica y la mente crítica.

Aprendizaje Activo y vivencial

Nos basamos en metodologías activas, que centran la importancia en el aprendizaje más que en la enseñanza. Las niñas y niños aprenden a través de su cuerpo, siendo personajes activos de su propia educación, apostando no por la mera adquisición de contenidos sino por el desarrollo de competencias como aprender a aprender y aprender a lo largo de la vida.

El aprendizaje se construye con cada experiencia y surge de la emoción de los niños y niñas en contacto con lo que se está estudiando.

Los saberes básicos se repiten en lo que vemos, manipulamos, escribimos o de lo que hablamos. Nos centramos en los procesos de aprendizaje, en cómo llegar a la información, poniendo en el centro la comunicación, la resolución de problemas, el planteamiento de proyectos, la cooperación, las preguntas e intereses cercanos, el esfuerzo, la creatividad, la escucha, la participación, etc.

A la hora de aprender, entendemos el error como parte del proceso. Se utiliza para aprender de forma activa, consciente y reflexiva, dejando de ser un fracaso para convertirse en una estrategia de aprendizaje conocida como el método ensayo-error.

Acompañamiento individualizado

Seguimos ratios reducidas (1:8 en infantil) según la Federación Nacional de Educación en la Naturaleza, lo que favorece el aprendizaje individualizado, el acompañamiento emocional y un entorno inclusivo y de confianza.

Apostamos por un modelo internivelar que promueve el aprendizaje colaborativo y la convivencia entre diferentes edades y etapas, enriqueciendo el proceso educativo.

La diversidad es un valor central en Abellota, entendida en todas sus dimensiones: cultural, personal, de aprendizaje, de género o neurodivergencias, creando un entorno respetuoso e inclusivo.

La regulación emocional es clave en nuestro enfoque, que fomenta la escucha de las emociones desde la infancia para su manejo, adaptando este proceso al desarrollo de cada persona.

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