Abellota ya es Centro Referente con el Sello Ecosocial

Sembrar futuro desde la raíz

¡Comenzamos un nuevo curso escolar y no podemos estar más ilusionadas con el momento en el que nos encontramos!

Arrancamos la escuela con los pies en la tierra, la mirada puesta en el bosque y con una gran noticia que queremos compartir con toda nuestra comunidad: la Escuela Bosque Abellota ha sido reconocida oficialmente como Centro Referente con el Sello Ecosocial.

Este distintivo, impulsado por FUHEM junto a la Fundación SM, la Universidad de Cantabria y Vínculo Ecosocial, reconoce nuestro compromiso con una educación que responde a algunos de los grandes retos del presente: la sostenibilidad, la justicia social y la democracia.

Comenzamos este nuevo curso con la energía puesta en consolidar un proyecto educativo que entiende la escuela como un espacio de aprendizaje, participación y transformación social.

Para nosotras, el Sello Ecosocial no es solo un diploma en la pared. Es un motor que guía nuestro día a día y que nos invita a reflexionar sobre quiénes somos, sobre el porqué de nuestra práctica educativa y sobre el papel que tienen los procesos comunitarios en la educación y en la transformación social.

Al final, se trata de una pregunta esencial:

¿En qué mundo queremos vivir y qué podemos hacer desde la escuela para construirlo?

¿Qué significa para nosotras ser un Centro Ecosocial?

El Sello de Centro Ecosocial evalúa y acredita de forma rigurosa cómo una institución educativa integra la ecología y la justicia social en el conjunto de su estructura. Además, ofrece un proceso de acompañamiento y asesoramiento que ayuda a los centros a identificar sus fortalezas y seguir avanzando.

Para nosotras, este proceso se concreta especialmente en dos grandes ejes transversales.

1. Currículo y pedagogía

El primer eje tiene que ver con nuestra manera de entender el currículo y la pedagogía.

En Abellota diseñamos nuestras programaciones y proyectos didácticos sin depender de los libros de texto tradicionales. Buscamos conectar cada aprendizaje con cuestiones que forman parte de nuestro mundo y que consideramos fundamentales para comprenderlo:

  • La educación ambiental.
  • La crisis climática.
  • Las desigualdades sociales.
  • Los derechos humanos.
  • El cuidado del entorno.
  • La sostenibilidad.

Y todo ello ocurre teniendo el entorno natural como escenario real de aprendizaje.

El bosque, la tierra, los cambios de estación, los animales, las plantas y las relaciones que establecemos con nuestro entorno se convierten en oportunidades para observar, investigar, hacerse preguntas y comprender un mundo que, como sabemos, es complejo e imperfecto.

Además, el propio proceso del Sello Ecosocial nos está proporcionando una guía muy valiosa para programar. Nos ayuda a estructurar nuestro día a día e integrar de manera natural los grandes retos ecosociales en los aprendizajes del alumnado.

2. Cultura, convivencia y gestión de la escuela

El segundo gran eje está relacionado con la cultura, la convivencia y la gestión de la escuela.

Estos aspectos no funcionan de manera independiente. Se entrelazan y se sostienen conjuntamente porque no entendemos la organización del centro como un mero trámite administrativo, sino como una estructura viva basada en procesos comunitarios.

Sabemos que participar en comunidad no siempre es sencillo ni idílico. Los procesos comunitarios son complejos, requieren tiempo y, en ocasiones, nos ponen delante de dificultades y desafíos.

Precisamente por eso, para nosotras la participación real de toda la comunidad educativa no es un lema, sino una práctica cotidiana.

Y también entendemos que tenemos que aprender a participar mientras participamos.

Escuela Bosque Abellota, Centro Referente con el Sello Ecosocial

Los procesos comunitarios también son procesos educativos

Los procesos comunitarios nos confrontan y nos invitan a aprender a escucharnos. Pero también nos llevan a la acción: a tomar decisiones de manera conjunta, responsable e implicada.

Esta forma de trabajar nos proporciona un marco sólido para organizar la participación y convertir las ideas en procesos estables en los que familias, acompañantes y entorno sumamos juntos.

La corresponsabilidad en la toma de decisiones, las relaciones democráticas, la inclusión, la equidad de género y la resolución pacífica de conflictos no se enseñan únicamente desde la teoría.

Se aprenden viviéndolos.

Se conquistan y se habitan a través de los aciertos, de las dificultades y de todo aquello que implica gestionar una escuela de manera horizontal y comunitaria.

De esta manera, buscamos que exista una coherencia real entre nuestra práctica pedagógica y la forma en la que funciona nuestro espacio educativo.

Además, formar parte de este proceso nos conecta con una red de centros educativos que comparten inquietudes y objetivos similares, lo que nos permite intercambiar experiencias, recursos y aprendizajes.

El camino hacia el Sello Ecosocial: ¿cómo conseguirlo?

Si formas parte de otro centro educativo, ya sea una escuela en la naturaleza o un centro urbano, y sientes que este puede ser vuestro camino, os animamos de corazón a dar el paso en este nuevo ciclo.

El proceso es riguroso, pero también profundamente enriquecedor.

1. Inscripción y toma de contacto

El viaje comienza con la inscripción y toma de contacto a través de la plataforma oficial del Sello Ecosocial.

2. Autodiagnóstico

Después llega una de las fases fundamentales: el autodiagnóstico.

En este momento, el centro realiza una radiografía honesta y participativa de su situación actual tomando como referencia los criterios establecidos por el sello.

3. Plan de mejora

A partir de los resultados del autodiagnóstico, se establece un plan de mejora con acciones concretas que permitan seguir avanzando en sostenibilidad y justicia social.

4. Evaluación externa y certificación

Finalmente, un comité de personas expertas realiza una evaluación externa de las evidencias y determina el nivel de certificación alcanzado.

El Sello Ecosocial contempla tres niveles de madurez:

  • Centro Comprometido
  • Centro Avanzado
  • Centro Referente

Y en Abellota tenemos la enorme alegría de haber alcanzado el nivel de Centro Referente.

Un reconocimiento que marca el comienzo de una nueva etapa

Conseguir el Sello Ecosocial no significa que hayamos llegado al final de un camino.

Todo lo contrario.

Para nosotras, es el inicio de una nueva etapa, una oportunidad para seguir revisando nuestras prácticas, aprendiendo, compartiendo y construyendo una educación comprometida con el cuidado de las personas, del planeta y de la comunidad.

Recibimos este reconocimiento con mucha ilusión, pero también con responsabilidad.

Porque sembrar futuro desde la raíz significa seguir preguntándonos qué escuela queremos construir y qué mundo queremos ayudar a transformar.

¡Feliz inicio de curso a todas!

¿Nos ayudas a transformar el modelo educativo?

Con tu donación nos estás ayudando a transformar el modelo educativo y a seguir construyendo una escuela comprometida con otra manera de entender la educación.

Si quieres colaborar con la Escuela Bosque Abellota, puedes hacerlo de las siguientes maneras:

  • Hacer un donativo puntual.
  • Convertirte en amiga/o de Abellota, contribuyendo con una cuota anual.
  • Unirte al grupo de Teaming de la Escuela Bosque Abellota y donar 1 € al mes.

En el botón que encontrarás aquí debajo tienes toda la información que necesitas para colaborar con nuestro proyecto.

Gracias por ayudarnos a seguir sembrando futuro desde la raíz.

SE HA QUEMADO NUESTRA CASA

Se ha quemado nuestra casa.

El dolor de ver cómo se quemaba nuestro bosque todavía nos acompaña. 

Ver arder 15.000 hectáreas de lo que sentimos como nuestra verdadera casa ha sido desgarrador. Pasamos días y noches enteros con el estómago encogido, sintiendo una impotencia tremenda al ver cómo las llamas avanzaban sin freno, devorando nuestro querido Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel, y rozando la puerta de nuestros pueblos.

En Ulle sentimos el miedo muy de cerca. Queremos dar las gracias, con el corazón en la mano, a cada vecino, vecina y a las decenas de voluntarios que se dejaron la piel abriendo cortafuegos y limpiando el terreno para defendernos. Vuestra entrega fue un rayo de luz en medio de esta pesadilla.

La tarde del domingo 16 de agosto por fin llovió, y el agua ayudó a los bomberos y profesionales a frenarlo. Pero la alegría duró poco. Esa misma noche perdimos a un profesional de la UME que murió protegiéndonos. No hay palabras para agradecer su sacrificio ni para abrazar el dolor de su pérdida. 

Todavía estamos asimilando lo sucedido. Se ha quemado nuestra casa…
Pero si algo tenemos claro es que no podemos olvidar este golpe; tenemos que aprender de él. Necesitamos pensar juntos qué tipo de cuidado y gestión necesita hoy nuestro Pirineo, nuestra tierra, nuestros pueblos, para hacer frente a un clima que está cambiando y que nos pone en peligro.

Para nosotras, familias de Abellota, ese camino empieza en nuestra escuela. Justo este junio recibimos el reconocimiento que nos sitúa como centro referente en educación ecosocial de la mano de la Fundación SM, FUHEM, Universidad de Cantabria y Fundación Biodiversidad, como parte de la red Vínculo Ecosocial

Hoy, este sello tiene más sentido que nunca. Después de lo ocurrido, seguiremos abrazando una educación que ponga la vida en el centro, que recoja los saberes y la memoria de nuestro territorio, que potencie la vida comunitaria y que aprenda directamente de sus ecosistemas.

Como decía Francis Hallé, un bosque no es una plantación industrial de árboles; es un caos sublime de diversidad donde cada ser vivo, desde el hongo más pequeño hasta el árbol más grande, es insustituible. 

Seguiremos saliendo a los caminos, tocando la tierra, habitando, defendiendo y recuperando nuestro Pirineo de la única forma que sabemos: juntos, en comunidad y en la naturaleza.

Se ha quemado nuestra casa

Si eres una escuela rural y quieres también ser un centro ecosocial haz clic en este enlace para tener más información. Es un proceso muy interesante y de alto valor pedagógico que recomendamos a todas las escuelas.

Si te gusta nuestro proyecto y quieres colaborar, siendo semilla para que nuestra escuela siga entregando un aprendizaje en conexión con la naturaleza te dejamos toda la información en este enlace:

Formación profesorado

Formación Pedagogía del Bosque y la Naturaleza para la Escuela Rural


Formación Permanente al Profesorado reconocida por el Gobierno de Aragón.

Sábado 9 de mayo del 2026

La Cooperativa Escuela Bosque Abellota organiza la Formación Pedagogía del Bosque y la naturaleza para la escuela Rural, una formación presencial dirigida a docentes, estudiantes de magisterio, profesionales de la educación y personas de la comunidad educativa interesadas en la educación en la naturaleza.

Una propuesta formativa que se enmarca en los principios de la LOMLOE, promoviendo un aprendizaje competencial, activo y vivencial, donde la naturaleza se convierte en un aula viva.

Una mirada educativa desde la naturaleza

La pedagogía del bosque y la educación en la naturaleza ofrecen un enfoque que favorece el desarrollo integral del alumnado, impulsando:

  • El aprendizaje significativo y experiencial
  • La autonomía y la motivación
  • La cooperación y el bienestar emocional
  • La conexión con el entorno y la conciencia ecosocial
  • La inclusión y la atención a la diversidad

Formación práctica y vivencial

A través de una metodología activa, la formación combina teoría y práctica en entorno natural, permitiendo al profesorado diseñar situaciones de aprendizaje reales, integrando el currículo desde una mirada ecosocial, inclusiva y contextualizada en la escuela rural.

 Información básica

  •  Modalidad: Presencial + 1h online teórica
  • Fecha: 9 de mayo (9:00–14:00) 
  • Duración: 6 horas
  • Aportación: 100 euros
  • Organización: Cooperativa Escuela Bosque Abellota
  • Reconocimiento: Actividad de Formación Permanente del Profesorado por el Gobierno de Aragón

Más información e inscripción

Puedes consultar todos los detalles y el acceso a la inscripción:

RENATURALIZAR LA ESCUELA RURAL

La escuela rural: un territorio vivo para aprender y educar en la naturaleza

La escuela rural es mucho más que un espacio educativo: es un entorno lleno de posibilidades donde el aprendizaje se conecta de forma directa con la vida. En este contexto, la pedagogía de bosque escuela encuentra un terreno especialmente fértil, ya que permite integrar la naturaleza, la comunidad y la experiencia cotidiana como pilares fundamentales del proceso educativo.

Uno de los grandes valores de la escuela rural es su estrecha relación con la comunidad. Aprender no ocurre únicamente dentro del aula, sino que se expande hacia el pueblo, sus vecinos y vecinas, sus oficios, sus tradiciones y su cultura. Organizarse con la comunidad implica abrir la escuela al entorno: escuchar, colaborar y construir conocimiento de manera compartida. Las prácticas cotidianas —el cuidado de la tierra, los ritmos del campo, las historias locales— se convierten en recursos pedagógicos de gran valor.

Del mismo modo, el territorio se transforma en un aula viva. Los paisajes, los caminos, los huertos, los bosques y los espacios naturales cercanos ofrecen oportunidades constantes para observar, investigar y experimentar. Aprender de la naturaleza no es solo conocerla, sino también establecer un vínculo con ella, comprender sus ciclos y desarrollar una conciencia ecológica.

Otro de los elementos clave de la escuela rural son los grupos pequeños e internivelares. Esta organización favorece una educación más personalizada, donde cada niño y niña encuentra su lugar y ritmo. Además, permite generar aprendizajes más vivenciales y significativos, especialmente a través del trabajo por proyectos, donde el alumnado investiga, crea y comparte de forma colaborativa.

Un ejemplo de este enfoque es nuestro proyecto “La vida de la Tierra”, en el que participaron todos los niños y niñas de primaria, desde primero hasta sexto. Todo comenzó con una pregunta sencilla pero poderosa: ¿cuánto tiempo lleva el ser humano en la Tierra?

A partir de esta cuestión, iniciamos un viaje fascinante por la historia del planeta. Descubrimos que la Tierra se formó hace aproximadamente 4.500 millones de años y exploramos sus diferentes eones. El alumnado se organizó en equipos para investigar cómo era la vida en cada etapa: los primeros organismos, las cianobacterias, el ancestro común LUCA, la evolución de las plantas y los animales, y las grandes extinciones.

El proceso estuvo lleno de preguntas, búsqueda de información en diversas fuentes y construcción colectiva del conocimiento. Creamos un gran mapa conceptual que nos ayudó a organizar todo lo aprendido y, como culminación de esta fase, desarrollamos una obra de teatro. El guion y la historia fueron creados íntegramente por los niños y niñas, dando vida a los distintos momentos de la historia de la Tierra.

Después de la representación, decidimos ir más allá y construir un museo. En él recogimos todo el conocimiento generado a través de diferentes propuestas: juegos de mesa que recorrían los eones, maquetas de dinosaurios encontrados en Aragón ,como el Camarillasaurus, y reproducciones de sus huellas a tamaño real.

Uno de los elementos más significativos fue la creación de una línea del tiempo a escala en el suelo, que permitía visualizar la inmensidad del tiempo geológico. En ella, el momento de aparición del ser humano aparecía representado como un punto diminuto, casi como una chincheta, ayudándonos a tomar conciencia de nuestra reciente llegada al planeta.

El proyecto se completó con la elaboración de una enciclopedia sobre animales del Paleozoico, murales informativos y un panel final en el que reflexionamos sobre el futuro que deseamos para la Tierra.

Esta experiencia muestra cómo es posible trabajar en una escuela rural a partir de una pregunta ecosocial que atraviesa diferentes áreas de aprendizaje. Un enfoque que integra ciencia, arte, lenguaje, pensamiento crítico y conciencia ambiental, y que se construye teniendo en cuenta a toda la comunidad educativa.

¿Eres parte de la comunidad educativa de una escuela rural y quieres implementar en tu escuela o en tu día a día la Pedagogia Bosque Escuela?  

¡Apúntate la fecha!: 

Formación “Pedagogia del bosque y la naturaleza para la escuela rural”,

Día: 9 de mayo, de 9 a 14 horas.
Contenidos que trabajaremos: 

  • Bases pedagógicas de la educación en la naturaleza.
  • Renaturalización del currículum de Aragón; mirada ecosocial y currículum estacional.
  • El poder del asombro. Cómo acompañar a la infancia en la naturaleza.
  • Internivelaridad en la escuela rural. DUA para una educación inclusiva.
  • Contexto social y cultural de los entornos rurales. La comunidad educativa y la naturaleza como fuentes de aprendizaje.
  • LOMLOE, renaturaleización del curriculum de Aragón. Situaciones de aprendizaje reales y tansversalidad en los aprendizaje.

Para más info:  enlace al dossier y al formulario para apuntarse.

CELEBRAR LOS CICLOS DE LA NATURALEZA

CELEBRAR LOS CICLOS DE LA NATURALEZA

Cuando el escenario de aprendizaje es la Naturaleza podemos ver, observar y sentir como los paisajes se transforman conforme el tiempo va pasando. 

Los ríos, montañas, árboles, plantas, animales, colores, olores, sensaciones, son cambiantes en cada ciclo de la tierra, a la vez que nosotras y nosotros también lo vamos haciendo a cada paso.

Aprender en la Naturaleza es habitarla en todas sus facetas, es ser unas con ella, es reconocernos con cada uno de sus ciclos.

En Escuela Bosque Abellota celebramos las festividades de la Naturaleza a la vez que celebramos la vida. Y lo hacemos juntas, en comunidad, porque creemos en el poder que tenemos como colectivo para seguir sembrando el amor por la tierra que habitamos a nuestras hijas e hijos y la importancia que esta tiene dentro del proyecto educativo.

El viernes 30 de enero celebramos la fiesta de la vela, también conocida como Imbolc o Candelaria, entre otros. El punto en el que estamos a mitad de camino entre el invierno y la Primavera y la luz comienza a brillar con más fuerza después del letargo invernal. La tierra comienza a despertar y se empiezan a ver los pequeños brotes abrirse camino para poco a poco crecer bajo el calor de nuestro gran Sol. 

De esto y mucho más hablaremos en la jornada de puertas abiertas que tendrá lugar en 21 de marzo en nuestra escuela.

“Lo que acontece a la tierra, acontece a los hijos de la tierra” (Jefe Seattle)

Grupo de Juego con familias

Nuestro Grupo de Juego es un espacio para que niños y niñas exploren el bosque acompañados por sus familias, mientras descubren, juegan y aprenden a su propio ritmo. Las familias participan, observan y comparten la experiencia con otros padres y madres, creando un ambiente de colaboración y conexión con la comunidad.

      • Horario: 10:00–12:00h

      • Fechas: 21 de febrero, 14 de marzo, 18 de abril

      • Inscripción: Rellena el formulario: 

                  https://forms.gle/VfRGaYSm426AHZ3WA

      • Gratuito

    Charlas Informativas: 

    ¡Escuela Bosque Abellota se desplaza a vuestra localidad!

    Si quieres conocer nuestro proyecto educativo desde la teoría, hablar de pedagogía en la naturaleza y de cómo funciona una escuela cooperativa, puedes asistir a nuestras charlas:

        • 26 de febrero: Casa de la Cultura de Sabiñánigo, 18:00–19:00h

        • 5 de marzo: Biblioteca de Jaca, 18:00–19:00h

        • Inscripción: Rellena el formulario: 

                   https://forms.gle/A5fULwA7m9EUhse2A

        • Abierto a todos los públicos

      Puertas Abiertas: 

      ¡Ven a conocer nuestra Escuela Bosque Abellota!

      Un encuentro abierto para familias y docentes que quieran conocer cómo se trabaja el currículum de Aragón en un entorno natural, cómo atendemos las diferentes necesidades de aprendizaje y cómo promovemos la cooperación y el aprendizaje compartido. Durante la jornada podrás observar cómo se articulan el juego, la exploración y los aprendizajes académicos de manera integrada con la naturaleza.

          • Fecha: 21 de marzo

          • Horario: 11:00–13:00h

        • Inscripción: Rellena el formulario: 

                 https://forms.gle/fbtjfY7R3aXijgcu9

         

        APRENDER EN LA NATURALEZA

        En Escuela Bosque Abellota creemos que la infancia necesita tiempo, espacio y naturaleza para crecer de manera sana y respetuosa. Nuestro proyecto educativo nace del convencimiento de que el aprendizaje más profundo sucede cuando los niños y niñas están en contacto con el entorno natural, acompañados por adultos que observan, escuchan y confían.

        Nuestra manera de aprender
        Abellota es una escuela bosque donde el entorno natural se convierte en el aula. El bosque, el clima, los ritmos del día y de las estaciones forman parte del proceso educativo. Aquí el aprendizaje surge de la curiosidad, del juego libre, de la exploración y de la convivencia.

        Acompañamiento respetuoso
        El equipo educativo acompaña sin dirigir, propone sin imponer y observa para comprender. Respetamos los tiempos individuales, fomentamos la autonomía y cuidamos el vínculo emocional como base del aprendizaje.

        Comunidad y familias
        Abellota es también una comunidad. Familias y educadores compartimos valores, inquietudes y el deseo de ofrecer una infancia consciente y conectada con la naturaleza. La comunicación y la transparencia son pilares fundamentales del proyecto.

        Ven a conocernos
        Si quieres conocer de cerca nuestra escuela, te invitamos a consultar nuestro calendario de actividades, jornadas de puertas abiertas y talleres. Estaremos encantadas de resolver cualquier duda.

        Consulta el calendario de actividades
        Escríbenos a través del formulario de contacto

        Educación ecosocial en la naturaleza – S.C.P.

        APRENDER EN MOVIMIENTO Y EN LA NATURALEZA.

        Aprender en movimiento y en la naturaleza.

        Aprender en movimiento y en la naturaleza: la experiencia de la Escuela Bosque Abellota 

        En Ulle, un pequeño pueblo de apenas cuarenta habitantes a las afueras de Jaca, se encuentra la Escuela Bosque Abellota. Nuestro paisaje es de montaña: desde el valle vemos la cordillera pirenaica aún nevada, y sobre nuestras cabezas vuelan milanos, buitres y busardos. En el bosque canta la oropéndola recién llegada de África, acompañada por las abubillas y golondrinas. La primavera también nos regala orquídeas, que crecen hacia el sol con descaro.
        Este es el escenario donde nuestros niños y niñas aprenden cada día: al aire libre, en contacto directo con la naturaleza y con la cultura rural que les rodea.

        Una escuela que nace del territorio

        La Escuela Bosque Abellota nació del sueño de madres y educadoras que querían algo distinto: una educación que no se viviera entre cuatro paredes, sino bajo el cielo, ligada a la vida y al entorno. Aquí los niños aprenden manipulando, experimentando, observando… y después, reflexionando juntos sobre lo vivido.
        Creemos en una educación ecosocial, donde lo importante no son los libros de texto sino la vida: cuidar de los demás, cuidar del entorno y maravillarnos con lo que la naturaleza nos enseña cada día.

        EL MOVIMIENTO COMO PARTE DEL APRENDIZAJE

        En nuestra escuela, moverse no es una distracción, sino parte esencial de aprender. Cuando corremos, saltamos o trepamos, no solo hacemos ejercicio: también entrenamos la concentración, la atención y el cerebro. Cada niño aprende a su manera, y muchos comprenden mejor las cosas mientras se mueven.

        Por eso incorporamos juegos motores como herramientas educativas. El movimiento no es algo separado de las matemáticas, el arte o la ciencia, sino el camino para llegar a ellas

        MATEMÁTICAS CON EL CUERPO

        Un ejemplo de ello fue nuestro proyecto “Línea, punto y plano”. Partimos de algo tan simple como un punto: lo buscamos en la naturaleza —en las semillas, en las huellas de los insectos, en las gotas de rocío— y lo representamos en nuestros propios dibujos. De ahí pasamos a la línea recta, trazándola con palos en la tierra, con cuerdas tendidas entre árboles y con nuestros propios cuerpos estirados en el suelo. La línea la vemos en el horizonte, dibujando nuestras montañas.
        A medida que avanzábamos, descubrimos las relaciones entre líneas: paralelas, secantes y perpendiculares. ¿Cómo entenderlo mejor? Jugando. Dos niños se colocaban en el suelo como líneas que se cruzan y un tercero decidía si eran rectas paralelas o si formaban un ángulo. Con cuerdas también construimos figuras, caminamos sobre ellas y nos convertimos en ángulos vivientes: de 90°, agudos, obtusos…
        Al mismo tiempo, el proyecto se unió al arte. Con pinturas y tizas representamos esos mismos puntos y líneas, combinándolos en creaciones que recordaban a la obra de Kandinsky. Así, la geometría se transformó en una experiencia estética, corporal y colectiva.
        Y lo más importante: surgieron preguntas que van mucho más allá de la técnica. “¿Qué es un punto? ¿Existen los ángulos en la naturaleza o los hemos inventado nosotros? ¿Las matemáticas están ya en el bosque o solo aparecen cuando las dibujamos?”
        De este modo, el aprendizaje se convierte en una aventura que conecta ciencia, arte, juego y filosofía. Las matemáticas dejan de ser abstractas para convertirse en algo vivo, que se toca, se camina y se siente.

        LA EDUCACIÓN ECOSOCIAL COMO EJE

        En la Escuela Bosque Abellota entendemos que la educación ecosocial atraviesa todos los campos de conocimiento. No es una asignatura aislada, sino el eje que los conecta a todos: matemáticas, arte, ciencias, lenguaje… todo se nutre de la misma raíz, la vida en relación con el entorno y con los demás.
        Así, cada proyecto, cada juego y cada descubrimiento se convierte en una oportunidad para aprender a mirar el mundo con respeto, conciencia y asombro.