Formación Permanente al Profesorado reconocida por el Gobierno de Aragón.
Sábado 9 de mayo del 2026
La Cooperativa Escuela Bosque Abellota organiza la Formación Pedagogía del Bosque y la naturaleza para la escuela Rural, una formación presencial dirigida a docentes, estudiantes de magisterio, profesionales de la educación y personas de la comunidad educativa interesadas en la educación en la naturaleza.
Una propuesta formativa que se enmarca en los principios de la LOMLOE, promoviendo un aprendizaje competencial, activo y vivencial, donde la naturaleza se convierte en un aula viva.
Una mirada educativa desde la naturaleza
La pedagogía del bosque y la educación en la naturaleza ofrecen un enfoque que favorece el desarrollo integral del alumnado, impulsando:
El aprendizaje significativo y experiencial
La autonomía y la motivación
La cooperación y el bienestar emocional
La conexión con el entorno y la conciencia ecosocial
La inclusión y la atención a la diversidad
Formación práctica y vivencial
A través de una metodología activa, la formación combina teoría y práctica en entorno natural, permitiendo al profesorado diseñar situaciones de aprendizaje reales, integrando el currículo desde una mirada ecosocial, inclusiva y contextualizada en la escuela rural.
Información básica
Modalidad: Presencial + 1h online teórica
Fecha: 9 de mayo (9:00–14:00)
Duración: 6 horas
Aportación: 100 euros
Organización: Cooperativa Escuela Bosque Abellota
Reconocimiento: Actividad de Formación Permanente del Profesorado por el Gobierno de Aragón
Más información e inscripción
Puedes consultar todos los detalles y el acceso a la inscripción:
La escuela rural: un territorio vivo para aprender y educar en la naturaleza
La escuela rural es mucho más que un espacio educativo: es un entorno lleno de posibilidades donde el aprendizaje se conecta de forma directa con la vida. En este contexto, la pedagogía de bosque escuela encuentra un terreno especialmente fértil, ya que permite integrar la naturaleza, la comunidad y la experiencia cotidiana como pilares fundamentales del proceso educativo.
Uno de los grandes valores de la escuela rural es su estrecha relación con la comunidad. Aprender no ocurre únicamente dentro del aula, sino que se expande hacia el pueblo, sus vecinos y vecinas, sus oficios, sus tradiciones y su cultura. Organizarse con la comunidad implica abrir la escuela al entorno: escuchar, colaborar y construir conocimiento de manera compartida. Las prácticas cotidianas —el cuidado de la tierra, los ritmos del campo, las historias locales— se convierten en recursos pedagógicos de gran valor.
Del mismo modo, el territorio se transforma en un aula viva. Los paisajes, los caminos, los huertos, los bosques y los espacios naturales cercanos ofrecen oportunidades constantes para observar, investigar y experimentar. Aprender de la naturaleza no es solo conocerla, sino también establecer un vínculo con ella, comprender sus ciclos y desarrollar una conciencia ecológica.
Otro de los elementos clave de la escuela rural son los grupos pequeños e internivelares. Esta organización favorece una educación más personalizada, donde cada niño y niña encuentra su lugar y ritmo. Además, permite generar aprendizajes más vivenciales y significativos, especialmente a través del trabajo por proyectos, donde el alumnado investiga, crea y comparte de forma colaborativa.
Un ejemplo de este enfoque es nuestro proyecto “La vida de la Tierra”, en el que participaron todos los niños y niñas de primaria, desde primero hasta sexto. Todo comenzó con una pregunta sencilla pero poderosa: ¿cuánto tiempo lleva el ser humano en la Tierra?
A partir de esta cuestión, iniciamos un viaje fascinante por la historia del planeta. Descubrimos que la Tierra se formó hace aproximadamente 4.500 millones de años y exploramos sus diferentes eones. El alumnado se organizó en equipos para investigar cómo era la vida en cada etapa: los primeros organismos, las cianobacterias, el ancestro común LUCA, la evolución de las plantas y los animales, y las grandes extinciones.
El proceso estuvo lleno de preguntas, búsqueda de información en diversas fuentes y construcción colectiva del conocimiento. Creamos un gran mapa conceptual que nos ayudó a organizar todo lo aprendido y, como culminación de esta fase, desarrollamos una obra de teatro. El guion y la historia fueron creados íntegramente por los niños y niñas, dando vida a los distintos momentos de la historia de la Tierra.
Después de la representación, decidimos ir más allá y construir un museo. En él recogimos todo el conocimiento generado a través de diferentes propuestas: juegos de mesa que recorrían los eones, maquetas de dinosaurios encontrados en Aragón ,como el Camarillasaurus, y reproducciones de sus huellas a tamaño real.
Uno de los elementos más significativos fue la creación de una línea del tiempo a escala en el suelo, que permitía visualizar la inmensidad del tiempo geológico. En ella, el momento de aparición del ser humano aparecía representado como un punto diminuto, casi como una chincheta, ayudándonos a tomar conciencia de nuestra reciente llegada al planeta.
El proyecto se completó con la elaboración de una enciclopedia sobre animales del Paleozoico, murales informativos y un panel final en el que reflexionamos sobre el futuro que deseamos para la Tierra.
Esta experiencia muestra cómo es posible trabajar en una escuela rural a partir de una pregunta ecosocial que atraviesa diferentes áreas de aprendizaje. Un enfoque que integra ciencia, arte, lenguaje, pensamiento crítico y conciencia ambiental, y que se construye teniendo en cuenta a toda la comunidad educativa.
¿Eres parte de la comunidad educativa de una escuela rural y quieres implementar en tu escuela o en tu día a día la Pedagogia Bosque Escuela?
¡Apúntate la fecha!:
Formación “Pedagogia del bosque y la naturaleza para la escuela rural”,
Día: 9 de mayo, de 9 a 14 horas. Contenidos que trabajaremos:
Bases pedagógicas de la educación en la naturaleza.
Renaturalización del currículum de Aragón; mirada ecosocial y currículum estacional.
El poder del asombro. Cómo acompañar a la infancia en la naturaleza.
Internivelaridad en la escuela rural. DUA para una educación inclusiva.
Contexto social y cultural de los entornos rurales. La comunidad educativa y la naturaleza como fuentes de aprendizaje.
LOMLOE, renaturaleización del curriculum de Aragón. Situaciones de aprendizaje reales y tansversalidad en los aprendizaje.
Para más info: enlace al dossier y al formulario para apuntarse.
Cuando el escenario de aprendizaje es la Naturaleza podemos ver, observar y sentir como los paisajes se transforman conforme el tiempo va pasando.
Los ríos, montañas, árboles, plantas, animales, colores, olores, sensaciones, son cambiantes en cada ciclo de la tierra, a la vez que nosotras y nosotros también lo vamos haciendo a cada paso.
Aprender en la Naturaleza es habitarla en todas sus facetas, es ser unas con ella, es reconocernos con cada uno de sus ciclos.
En Escuela Bosque Abellota celebramos las festividades de la Naturaleza a la vez que celebramos la vida. Y lo hacemos juntas, en comunidad, porque creemos en el poder que tenemos como colectivo para seguir sembrando el amor por la tierra que habitamos a nuestras hijas e hijos y la importancia que esta tiene dentro del proyecto educativo.
El viernes 30 de enero celebramos la fiesta de la vela, también conocida como Imbolc o Candelaria, entre otros. El punto en el que estamos a mitad de camino entre el invierno y la Primavera y la luz comienza a brillar con más fuerza después del letargo invernal. La tierra comienza a despertar y se empiezan a ver los pequeños brotes abrirse camino para poco a poco crecer bajo el calor de nuestro gran Sol.
De esto y mucho más hablaremos en la jornada de puertas abiertas que tendrá lugar en 21 de marzo en nuestra escuela.
“Lo que acontece a la tierra, acontece a los hijos de la tierra” (Jefe Seattle)
Grupo de Juego con familias
Nuestro Grupo de Juego es un espacio para que niños y niñas exploren el bosque acompañados por sus familias, mientras descubren, juegan y aprenden a su propio ritmo. Las familias participan, observan y comparten la experiencia con otros padres y madres, creando un ambiente de colaboración y conexión con la comunidad.
¡Escuela Bosque Abellota se desplaza a vuestra localidad!
Si quieres conocer nuestro proyecto educativo desde la teoría, hablar de pedagogía en la naturaleza y de cómo funciona una escuela cooperativa, puedes asistir a nuestras charlas:
26 de febrero: Casa de la Cultura de Sabiñánigo, 18:00–19:00h
Un encuentro abierto para familias y docentes que quieran conocer cómo se trabaja el currículum de Aragón en un entorno natural, cómo atendemos las diferentes necesidades de aprendizaje y cómo promovemos la cooperación y el aprendizaje compartido. Durante la jornada podrás observar cómo se articulan el juego, la exploración y los aprendizajes académicos de manera integrada con la naturaleza.
En Escuela Bosque Abellota creemos que la infancia necesita tiempo, espacio y naturaleza para crecer de manera sana y respetuosa. Nuestro proyecto educativo nace del convencimiento de que el aprendizaje más profundo sucede cuando los niños y niñas están en contacto con el entorno natural, acompañados por adultos que observan, escuchan y confían.
Nuestra manera de aprender Abellota es una escuela bosque donde el entorno natural se convierte en el aula. El bosque, el clima, los ritmos del día y de las estaciones forman parte del proceso educativo. Aquí el aprendizaje surge de la curiosidad, del juego libre, de la exploración y de la convivencia.
Acompañamiento respetuoso El equipo educativo acompaña sin dirigir, propone sin imponer y observa para comprender. Respetamos los tiempos individuales, fomentamos la autonomía y cuidamos el vínculo emocional como base del aprendizaje.
Comunidad y familias Abellota es también una comunidad. Familias y educadores compartimos valores, inquietudes y el deseo de ofrecer una infancia consciente y conectada con la naturaleza. La comunicación y la transparencia son pilares fundamentales del proyecto.
Ven a conocernos Si quieres conocer de cerca nuestra escuela, te invitamos a consultar nuestro calendario de actividades, jornadas de puertas abiertas y talleres. Estaremos encantadas de resolver cualquier duda.
Aprender en movimiento y en la naturaleza: la experiencia de la Escuela Bosque Abellota
En Ulle, un pequeño pueblo de apenas cuarenta habitantes a las afueras de Jaca, se encuentra la Escuela Bosque Abellota. Nuestro paisaje es de montaña: desde el valle vemos la cordillera pirenaica aún nevada, y sobre nuestras cabezas vuelan milanos, buitres y busardos. En el bosque canta la oropéndola recién llegada de África, acompañada por las abubillas y golondrinas. La primavera también nos regala orquídeas, que crecen hacia el sol con descaro. Este es el escenario donde nuestros niños y niñas aprenden cada día: al aire libre, en contacto directo con la naturaleza y con la cultura rural que les rodea.
Una escuela que nace del territorio
La Escuela Bosque Abellota nació del sueño de madres y educadoras que querían algo distinto: una educación que no se viviera entre cuatro paredes, sino bajo el cielo, ligada a la vida y al entorno. Aquí los niños aprenden manipulando, experimentando, observando… y después, reflexionando juntos sobre lo vivido. Creemos en una educación ecosocial, donde lo importante no son los libros de texto sino la vida: cuidar de los demás, cuidar del entorno y maravillarnos con lo que la naturaleza nos enseña cada día.
EL MOVIMIENTO COMO PARTE DEL APRENDIZAJE
En nuestra escuela, moverse no es una distracción, sino parte esencial de aprender. Cuando corremos, saltamos o trepamos, no solo hacemos ejercicio: también entrenamos la concentración, la atención y el cerebro. Cada niño aprende a su manera, y muchos comprenden mejor las cosas mientras se mueven.
Por eso incorporamos juegos motores como herramientas educativas. El movimiento no es algo separado de las matemáticas, el arte o la ciencia, sino el camino para llegar a ellas
MATEMÁTICAS CON EL CUERPO
Un ejemplo de ello fue nuestro proyecto “Línea, punto y plano”. Partimos de algo tan simple como un punto: lo buscamos en la naturaleza —en las semillas, en las huellas de los insectos, en las gotas de rocío— y lo representamos en nuestros propios dibujos. De ahí pasamos a la línea recta, trazándola con palos en la tierra, con cuerdas tendidas entre árboles y con nuestros propios cuerpos estirados en el suelo. La línea la vemos en el horizonte, dibujando nuestras montañas. A medida que avanzábamos, descubrimos las relaciones entre líneas: paralelas, secantes y perpendiculares. ¿Cómo entenderlo mejor? Jugando. Dos niños se colocaban en el suelo como líneas que se cruzan y un tercero decidía si eran rectas paralelas o si formaban un ángulo. Con cuerdas también construimos figuras, caminamos sobre ellas y nos convertimos en ángulos vivientes: de 90°, agudos, obtusos… Al mismo tiempo, el proyecto se unió al arte. Con pinturas y tizas representamos esos mismos puntos y líneas, combinándolos en creaciones que recordaban a la obra de Kandinsky. Así, la geometría se transformó en una experiencia estética, corporal y colectiva. Y lo más importante: surgieron preguntas que van mucho más allá de la técnica. “¿Qué es un punto? ¿Existen los ángulos en la naturaleza o los hemos inventado nosotros? ¿Las matemáticas están ya en el bosque o solo aparecen cuando las dibujamos?” De este modo, el aprendizaje se convierte en una aventura que conecta ciencia, arte, juego y filosofía. Las matemáticas dejan de ser abstractas para convertirse en algo vivo, que se toca, se camina y se siente.
LA EDUCACIÓN ECOSOCIAL COMO EJE
En la Escuela Bosque Abellota entendemos que la educación ecosocial atraviesa todos los campos de conocimiento. No es una asignatura aislada, sino el eje que los conecta a todos: matemáticas, arte, ciencias, lenguaje… todo se nutre de la misma raíz, la vida en relación con el entorno y con los demás. Así, cada proyecto, cada juego y cada descubrimiento se convierte en una oportunidad para aprender a mirar el mundo con respeto, conciencia y asombro.