Sembrar futuro desde la raíz
¡Comenzamos un nuevo curso escolar y no podemos estar más ilusionadas con el momento en el que nos encontramos!
Arrancamos la escuela con los pies en la tierra, la mirada puesta en el bosque y con una gran noticia que queremos compartir con toda nuestra comunidad: la Escuela Bosque Abellota ha sido reconocida oficialmente como Centro Referente con el Sello Ecosocial.
Este distintivo, impulsado por FUHEM junto a la Fundación SM, la Universidad de Cantabria y Vínculo Ecosocial, reconoce nuestro compromiso con una educación que responde a algunos de los grandes retos del presente: la sostenibilidad, la justicia social y la democracia.
Comenzamos este nuevo curso con la energía puesta en consolidar un proyecto educativo que entiende la escuela como un espacio de aprendizaje, participación y transformación social.
Para nosotras, el Sello Ecosocial no es solo un diploma en la pared. Es un motor que guía nuestro día a día y que nos invita a reflexionar sobre quiénes somos, sobre el porqué de nuestra práctica educativa y sobre el papel que tienen los procesos comunitarios en la educación y en la transformación social.
Al final, se trata de una pregunta esencial:
¿En qué mundo queremos vivir y qué podemos hacer desde la escuela para construirlo?
¿Qué significa para nosotras ser un Centro Ecosocial?
El Sello de Centro Ecosocial evalúa y acredita de forma rigurosa cómo una institución educativa integra la ecología y la justicia social en el conjunto de su estructura. Además, ofrece un proceso de acompañamiento y asesoramiento que ayuda a los centros a identificar sus fortalezas y seguir avanzando.
Para nosotras, este proceso se concreta especialmente en dos grandes ejes transversales.
1. Currículo y pedagogía
El primer eje tiene que ver con nuestra manera de entender el currículo y la pedagogía.
En Abellota diseñamos nuestras programaciones y proyectos didácticos sin depender de los libros de texto tradicionales. Buscamos conectar cada aprendizaje con cuestiones que forman parte de nuestro mundo y que consideramos fundamentales para comprenderlo:
- La educación ambiental.
- La crisis climática.
- Las desigualdades sociales.
- Los derechos humanos.
- El cuidado del entorno.
- La sostenibilidad.
Y todo ello ocurre teniendo el entorno natural como escenario real de aprendizaje.
El bosque, la tierra, los cambios de estación, los animales, las plantas y las relaciones que establecemos con nuestro entorno se convierten en oportunidades para observar, investigar, hacerse preguntas y comprender un mundo que, como sabemos, es complejo e imperfecto.
Además, el propio proceso del Sello Ecosocial nos está proporcionando una guía muy valiosa para programar. Nos ayuda a estructurar nuestro día a día e integrar de manera natural los grandes retos ecosociales en los aprendizajes del alumnado.
2. Cultura, convivencia y gestión de la escuela
El segundo gran eje está relacionado con la cultura, la convivencia y la gestión de la escuela.
Estos aspectos no funcionan de manera independiente. Se entrelazan y se sostienen conjuntamente porque no entendemos la organización del centro como un mero trámite administrativo, sino como una estructura viva basada en procesos comunitarios.
Sabemos que participar en comunidad no siempre es sencillo ni idílico. Los procesos comunitarios son complejos, requieren tiempo y, en ocasiones, nos ponen delante de dificultades y desafíos.
Precisamente por eso, para nosotras la participación real de toda la comunidad educativa no es un lema, sino una práctica cotidiana.
Y también entendemos que tenemos que aprender a participar mientras participamos.

Los procesos comunitarios también son procesos educativos
Los procesos comunitarios nos confrontan y nos invitan a aprender a escucharnos. Pero también nos llevan a la acción: a tomar decisiones de manera conjunta, responsable e implicada.
Esta forma de trabajar nos proporciona un marco sólido para organizar la participación y convertir las ideas en procesos estables en los que familias, acompañantes y entorno sumamos juntos.
La corresponsabilidad en la toma de decisiones, las relaciones democráticas, la inclusión, la equidad de género y la resolución pacífica de conflictos no se enseñan únicamente desde la teoría.
Se aprenden viviéndolos.
Se conquistan y se habitan a través de los aciertos, de las dificultades y de todo aquello que implica gestionar una escuela de manera horizontal y comunitaria.
De esta manera, buscamos que exista una coherencia real entre nuestra práctica pedagógica y la forma en la que funciona nuestro espacio educativo.
Además, formar parte de este proceso nos conecta con una red de centros educativos que comparten inquietudes y objetivos similares, lo que nos permite intercambiar experiencias, recursos y aprendizajes.
El camino hacia el Sello Ecosocial: ¿cómo conseguirlo?
Si formas parte de otro centro educativo, ya sea una escuela en la naturaleza o un centro urbano, y sientes que este puede ser vuestro camino, os animamos de corazón a dar el paso en este nuevo ciclo.
El proceso es riguroso, pero también profundamente enriquecedor.
1. Inscripción y toma de contacto
El viaje comienza con la inscripción y toma de contacto a través de la plataforma oficial del Sello Ecosocial.
2. Autodiagnóstico
Después llega una de las fases fundamentales: el autodiagnóstico.
En este momento, el centro realiza una radiografía honesta y participativa de su situación actual tomando como referencia los criterios establecidos por el sello.
3. Plan de mejora
A partir de los resultados del autodiagnóstico, se establece un plan de mejora con acciones concretas que permitan seguir avanzando en sostenibilidad y justicia social.
4. Evaluación externa y certificación
Finalmente, un comité de personas expertas realiza una evaluación externa de las evidencias y determina el nivel de certificación alcanzado.
El Sello Ecosocial contempla tres niveles de madurez:
- Centro Comprometido
- Centro Avanzado
- Centro Referente
Y en Abellota tenemos la enorme alegría de haber alcanzado el nivel de Centro Referente.
Un reconocimiento que marca el comienzo de una nueva etapa
Conseguir el Sello Ecosocial no significa que hayamos llegado al final de un camino.
Todo lo contrario.
Para nosotras, es el inicio de una nueva etapa, una oportunidad para seguir revisando nuestras prácticas, aprendiendo, compartiendo y construyendo una educación comprometida con el cuidado de las personas, del planeta y de la comunidad.
Recibimos este reconocimiento con mucha ilusión, pero también con responsabilidad.
Porque sembrar futuro desde la raíz significa seguir preguntándonos qué escuela queremos construir y qué mundo queremos ayudar a transformar.
¡Feliz inicio de curso a todas!
¿Nos ayudas a transformar el modelo educativo?
Con tu donación nos estás ayudando a transformar el modelo educativo y a seguir construyendo una escuela comprometida con otra manera de entender la educación.
Si quieres colaborar con la Escuela Bosque Abellota, puedes hacerlo de las siguientes maneras:
- Hacer un donativo puntual.
- Convertirte en amiga/o de Abellota, contribuyendo con una cuota anual.
- Unirte al grupo de Teaming de la Escuela Bosque Abellota y donar 1 € al mes.
En el botón que encontrarás aquí debajo tienes toda la información que necesitas para colaborar con nuestro proyecto.
Gracias por ayudarnos a seguir sembrando futuro desde la raíz.


